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Crema pastelera

En la repostería es fundamental saber hacer una buena crema pastelera y, para qué engañarnos, ésta está para chuparse los dedos (de hecho, yo he dejado esta cazuela como la patena).




Ingredientes:




- 1 l de leche

- 6 huevos (5 yemas y uno entero)

- Una rama de canela

- La piel de un limón

- 150 gr de azúcar

- 100 gr de maicena

- 50 gr de mantequilla

- 1 cucharadita de azúcar avainillado

Elaboración:



Ponemos a hervir suavemente tres cuartas partes de la leche con la canela, la mantequilla, los azúcares y la piel del limón. En la leche restante, que tiene que estar fría, diluimos la maicena y luego la mezclamos con el huevo y las yemas batidas.


Pasados unos 10 minutos desde que empezara a hervir la leche, retiramos la canela y la cáscara de limón, y apartamos del fuego. Dejamos que temple, y entonces, vertemos poco a poco y sin dejar de remover, la mezcla de maicena y huevos. Volvemos a ponerla a fuego y seguimos removiendo hasta que espese. Cuando ha adquirido una consistencia cremosa, la apartamos del fuego, la dejamos enfriar y ¡listo!.



Pequeños consejos:


Es importantísimo que los huevos estén a temperatura ambiente y la leche bien fría. Esto último, se debe a que la maicena no se diluye nada bien en la leche caliente y deja grumos. Si esto pasa, no hay más que batir la crema pastelera y dejarla al fuego un rato más. Hay que tener en cuenta, eso sí, que al enfriarse se vuelve más densa.


Por otra parte, cuando hablo de fuego suave una vez lo tenemos todo mezclado, me refiero a que no tiene que llegar a hervir, sino que, como mucho, debería hacer "plop" cada varios segundos. ¿La razón? La misma, evitar los grumos.



Al gusto:


Hay dos cosas que podemos variar: la primera es la consistencia, pues dependiendo de para qué la queramos, habrá de ser más o menos espesa; la segunda, el sabor. Aunque normalmente uso canela, dada mi adicción, puede sustituirse por vainilla o cacao.


En caso de que queramos que quede bien compacta (por ejemplo, si la capa de crema pastelera es de varios centímetros y no queremos que se desmorone), lo que podemos hacer es añadir un par de hojas de gelatina neutra cuando aún está caliente.


Y ¿qué podemos hacer con ella? Yo, principalmente la suelo hacer para rellenar la tarta de manzana, pero vale para cualquier otra tarta, bizcochos, profiteroles, roscón de reyes... e incluso para comérsela a cucharadas.



Catástrofe de hoy:


Ya lo siento, pero llevo demasiadas tartas de manzana hechas como para que la crema no me salga bien.

Tarta de manzana

Cumpleaños de mi padre = Tarta de manzana


Es su favorita, de modo que, como buena hija que soy, ya la tengo preparada en el frigorífico para la visita sorpresa que le voy a dar. La tarta me garantizará una entrada triunfal.



Ésta es una de las dos formas (muy distintas) que tengo de hacer la tarta de manzana: hojaldre, crema pastelera y manzana. La otra consiste en una base de hojaldre con relleno de manzana asada y crumble de nueces; ya la explicaré en otra ocasión, no os preocupéis.


Esta vez he hecho una versión reducida de la tarta puesto que me la llevo de viaje, pero aquí os pongo las cantidades necesarias para una tarta en condiciones. Y no os asustéis al tanto ingrediente y tanta parrafada, que es muy sencillo.






Ingredientes:


Base:

- 1 lámina de hojaldre o masa quebrada

Crema pastelera:

- 1l de leche (fresca mejor)
- 5 yemas
- 1 huevo entero
- 125gr de maicena
- 150gr de azúcar
- 1 cucharadita de azúcar avainillado
- 1 rama de canela
- La piel de un limón

Manzana:

- 3-4 manzanas reinetas (o golden)
- Un poco de mantequilla
- Una cucharada de azúcar
- Un poco de zumo de limón

Cobertura de mermelada:

- Mermelada de albaricoque
- 2 hojas de gelatina neutra

Elaboración:


Crema pastelera de canela para tarta de manzana


Empezamos por la base: extendemos el hojaldre sobre papel de hornear y lo pinchamos con un tenedor, dejando un margen de 2cm aproximadamente (un consejo más abajo). Le ponemos peso sobre la zona pinchada (garbanzos o alubias) y horneamos durante 10 minutos a 210ºC. Quitamos el peso y horneamos 5 minutos más.


Mientras tanto, vamos preparando la crema pastelera. Diluimos la maicena en un poco de leche (¡fría!). El resto de la leche la ponemos al fuego junto con la canela, la piel del limón y los dos tipos de azúcar. Batimos las yemas y el huevo y mezclamos con la maicena diluida. Cuando la leche ha empezado a hervir,Manzana cortada para tarta de manzana bajamos el fuego y le añadimos la mezcla anterior mientras removemos. Seguimos removiendo hasta que da el primer hervor y apartamos del fuego. Batimos con la batidora para asegurarnos de que no quedan grumos y rellenamos el hojaldre ya hecho. Hay que tener en cuenta, que al enfriarse espesará.


Por otro lado, pelamos, descorazonamos y laminamos las manzanas. Las rociamos con un poco de zumo de limón par que no se oxiden y luego las ponemos al fuego con la mantequilla fundida y una cucharada de azúcar hasta que se pochen un poco. Entonces colocamos las láminas de manzana sobre la crema pastelera cubriéndola por completo. Pintamos los bordes de hojaldre con huevo e introducimos en el horno a 180ºC unos 20 minutos más o hasta que la manzana esté bien hecha. Dejamos templar.


El toque final es darle ese brillo característico. ¿Cómo? Muy sencillo: diluimos unas cinco cucharadas de mermelada en un poco de agua, calentamos y agregamos las hojas de gelatina que habremos tenido en remojo en agua fría durante cinco minutos. (Esto último parece un copy-paste de la receta anterior ¿eh?) Cuando estén bien disueltas pintamos generosamente la manzana y rellenamos los huecos. La metemos al frigorífico hasta que cuaje la gelatina, se enfríe la tarta y ¡listo!


Pequeños consejos:


Lo que os quería comentar antes, es que si os gusta que tenga mucho relleno, lo mejor es utilizar un hojaldre circular y encajarlo en un molde para que las paredes queden más altas. Y también, puede que os interese variar la consistencia de la crema: si la queréis más espesa, la dejáis al fuego un rato más; si la queréis más ligera, añadís un poco más de leche o menos maicena y listo.


Por otra parte, hacer la manzana un poco, antes de meterla al horno, aparte de el toque caramelizado que le da la mantequilla, es para ahorrar tiempo, pues al horno tarda mucho más en hacerse.


¡Ah! Y al pelar el limón hay que procurar no llevarse la parte blanca, pues amarga.


Al gusto:

A mí me gusta acompañar esta tarta con helado de vainilla, por lo demás que trabaje vuestra imaginación o que piensen vuestros estómagos, pues para mí, así está perfecta.


Catástrofe de hoy:

Nada digno de mención, se siente... o no.


Fotos para abrir boca:


Esta es otra versión que he hecho de la tarta de manzana, pero la receta es exactamente la misma.



Fotos para abrir boca:


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