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Puré de verduras

Pocas cosas hay que los niños odien más que el puré, muy pocas, y yo no iba a ser menos, comiéndolo a regañadientes en casa o escondiéndolo en el currusco del pan cuando lo ponían en el comedor. Pero ya os conté en alguna ocasión, que por fin aprendí a comer; me costó pero lo conseguí.


Puré de verduras con virutas de jamón


Y ahora viene lo bueno, ¿sabéis a quién no le gusta ahora el puré de verduras? Pues al mismo sujeto que me enseñó a comer. Con las espinacas no ha sido posible, pero con el puré lo conseguiré, acabará gustándole.


Y anécdotas aparte, deciros que no deberíais dejar de lado este tipo de platos, pues es siempre una alternativa estupenda para comer una gran variedad de verduras y aprovecharnos de sus beneficios.



Ingredientes:


- 1 calabacín pequeñoIngredientes para hacer un puré de verduras

- 3 zanahorias

- 150 gr de guisantes congelados

- 150 gr de judías verdes congeladas

- Aceite de oliva

- Sal

- Perejil

- Jamón ibérico

Elaboración:


Verduras rehogadas para puré


Pelamos las zanahorias y las cortamos en trozos grandes. Troceamos de la misma forma el calabacín pero sin pelar, a menos que tenga una piel muy gruesa.


Calentamos un poco de aceite en la olla a presión y rehogamos todas las verduras unos minutos con una pizca de sal. Después añadimos agua sin llegar a cubrir, cerramos y cocinamos durante 5' una vez ha subido la pesa.


Escurrimos las verduras y reservamos el caldo. Entonces lo trituramos y añadimos caldo hasta conseguir la textura deseada.


Hacemos el jamón un poco por ambos lados en una sartén y lo picamos.


Servimos el puré con un poco de perejil, el jamón y una chorretada de aceite de oliva virgen y ¡listo!



Pequeños consejos:


Verduras cocinadas para puréCuanto menos tiempo cocinemos las verduras, mejor conservarán sus propiedades y si os habéis quedado cortos con el agua, no pasa nada, podéis añadírsela del grifo, aunque caliente mejor.


Y cuidado con la piel del calabacín, que me han comentado que puede sentar mal a algunas personas.



Al gusto:


Podéis utilizar otro tipo de verduras, e incluso patata, para darle una textura más suave. Y si lo queréis más ligero aún, no tenéis porqué rehogarlo antes, con cocerlo suficiente.



Catástrofe de hoy:


Es difícil que algo salga mal en una receta como ésta, pero las fotos... aunque lo he intentado no han quedado muy artísticas: el puré no da mucho juego, me temo.

Garbanzos con piquillos y espinacas

Dicen que es recomendable comer legumbres unas tres veces a la semana, lo cual puede resultar algo repetitivo si sólo se nos ocurren las típicas lentejas y alubias con  chorizo y los garbanzos del cocido, ¿verdad? Pues, el caso es que hay diversas maneras de prepararlas.


Potaje de garbanzos con espinacas y piquillos


Mi intención era preparar unos garbanzos de vigilia (con espinacas y bacalao), pero me he acordado de los exquisitos pimientos de Lodosa que han estado aguardándome en la despensa durante meses, de modo que aquí tenéis el resultado final.


Ingredientes:


- 400 gr de garbanzos cocidosIngredientes  para garbanzos con espinacas y piquillos

- 250 gr de espinacas

- 200 gr de pimientos del piquillo

- 1/2 cebolla

- 3 dientes de ajo

- Aceite de oliva virgen

- Comino, pimentón, pimienta cayena y perejil

- Sal

Elaboración:


Picamos los dientes de ajo y los doramos en una cazuela con un poco de aceite de oliva. Añadimos la cebolla, también picada, y todas las especias excepto el perejil. Cuando esté pochada, incorporamos los pimientos cortados en tiras, y cuando hayan soltado bastante agua, las espinacas. Salamos y dejamos que se hagan a fuego lento durante 5 minutos y vayan soltando agua. Entonces añadimos los garbanzos y continuamos la cocción 10 minutos más. Corregimos el punto de sal y el picante, espolvoreamos con perejil y ¡listo!


Pequeños consejos:


Potaje de garbanzos con espinacas y pimientos del piquillo


Si añadimos las especias antes que la cebolla, hay que tener mucho cuidado de que no se nos quemen.


En cuanto a la cayena, no conviene excederse al principio, pues podemos habernos pasado y es difícil de arreglar. Es mejor echar un poco, y si nos gusta más picante, añadirlo al final.


Conviene cocinarlo a fuego lento para que no se evapore el agua y se quede algo caldoso.


Al gusto:


Como es lógico, el picante es opcional, igual que lo son el resto de las especias, pues podríamos usar cúrcuma, laurel... Los garbanzos están más ricos si los cocemos nosotros, pero hay que acordarse de ponerlos en remojo la víspera.


Pequeña catástrofe:


Creo que me he pasado un poco con el picante... pero sigo viva.

Quiché de pisto y salchichas

Hoy toca preparar una quiché. Todo empezó con un pisto y un hojaldre y unas salchichas (rellenas de queso, de hecho) a punto de caducar, así que... ¡voilà! Es fácil, está buena y lo mejor, para mí al menos, es que prácticamente todo el relleno son las verduras, y la leche (o nata), no es más que la justa para ligarlo todo.




Ingredientes:


Para la quiché:


- 6 lonchas de mozzarella

-150ml de leche (o nata)

- 2 huevos

- 1 lámina de hojaldre o masa quebrada

Para el pisto:

- 1 cebolla

- 2 dientes de ajo

- 1 pimiento rojo

- 1 pimiento verde

- 1 berenjena

- 1 calabacín

- 2 salchichas pequeñas

Elaboración:



Doramos los dientes de ajo picaditos en aceite de oliva y echamos la cebolla troceada, no picada. Cortamos en dados el calabacín y la berenjena y en tiras los pimientos (reservamos unas pocas tiras para decorar). Añadimos, salpimentamos y dejamos que se poche.


Mientras tanto, horneamos el hojaldre (bien pinchado el fondo) durante 10 minutos, o hasta que se haya hecho prácticamente del todo, sin que se queme.


Batimos los huevos, echamos la leche, una pizca de sal, otra de pimienta, dos lonchas de queso y las salchichas troceadas, y mezclamos con el relleno de verduras que necesitemos (que no será todo). Vertemos en el hojaldre y decoramos con las lonchas de queso restantes y las tiras de pimiento. Pintamos los bordes del hojaldre con huevo batido,  horneamos hasta que cuaje (una media hora) a 180ºC y ¡listo!.


Pequeños consejos:


Cuando pochéis las verduras, una vez hayan soltado todo el agua, lo mejor es que ésta se evapore casi por completo, pues si no, le costará más cuajar después.


Os aconsejaría también, para no tener que usar un huevo entero sólo para pintar, pintar primero el hojaldre con los dos huevos batidos que luego mezclaremos con el resto de los ingredientes; a menos que queráis haceros una tortilla después, claro.


Las verduras que os sobren son como pisto, de modo que podéis comerlas con un huevo encima, con atún... o mezclar también con leche y huevos, hornear y quedará como un pastel.


Al gusto:


Es una quiché y una quiché puede hacerse prácticamente de cualquier cosa, así que, pueden no utilizarse salchichas, utilizarse más y menos verduras, otras verduras... Hay infinidad que cosas que pueden cambiar, de modo que cada cuál verá lo que prefiere. Yo, por mi parte, tengo intención de pintar la superficie con un poco de chimichurri (ya os diré cómo hacerlo, que por fin lo he conseguido). A ver qué tal.


Catástrofe de hoy:


Pues ya lo siento, chic@s, pero no ha ocurrido nada remarcable. La receta no tiene ningún misterio. Entonces ¿por qué la he publicado? porque me apetecía y porque a lo mejor le doy una idea a alguien. Quién sabe.