Tengo dos versiones de los muffins de chocolate, una con cacao en polvo y otra con chocolate fundido. ¿Cuál os gusta más? A mí la segunda, por eso os voy a dejar con el gusanillo y voy a empezar por la primera versión.
Los que se hacen con cacao en polvo a lo mejor son algo menos empalagosos, pero también saben menos a chocolate, y yo que soy un poco adicta... os podéis imaginar. Son fáciles de hacer, pues no hay que batirlos demasiado para no meterles demasiado aire, sino simplemente mezclar todo con los ingredientes secos tamizados para que no queden grumos y ya.
Luego les he metido unas cuantas pepitas de chocolate y he decorado los muffins con lascas de chocolate blanco, pero eso ya a gusto de cada cuál.
Ingredientes (para 5 muffins):
- 110 gr de harina
- 20 gr de chocolate en polvo sin azúcar
- 75 gr de azúcar
- 65 gr de aceite de girasol
- 1 huevo L
- 1 yogur griego
- 1 cucharadita de levadura
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- Una pizca de sal
- 35 gr de pepitas de chocolate
- Lascas de chocolate blanco (opcional)
Elaboración:
Mezclamos y batimos primero todos los ingredientes líquidos con el azúcar: aceite, yogur y huevos.
Ahora mezclamos y tamizamos los secos: harina, cacao, levadura, bicarbonato y sal.
Vertemos los líquidos sobre los secos y mezclamos con una espátula o con unas varillas, pero siempre a mano. Una vez están todos los ingredientes bien integrados añadimos 25 gr de pepitas de chocolate y mezclamos.
Llenamos las cápsulas para muffins hasta las 3/4 partes y repartimos el resto de las pepitas por encima y si queremos también unas lascas de chocolate blanco.
Horneamos los muffins de chocolate a 190ºC durante 25 minutos y ¡listo!
Pequeños consejos:
Lo mejor es no usar la batidora de varillas para hacer muffins, pues como expliqué en la entrada de muffins de café y caramelo, la diferencia entre estos y las magdalenas, es que a los muffins no hay que meterles mucho aire para que queden algo más compactos.
Luego, una vez hechos, no los saquéis directamente del horno, apagadlo, abrid un poco la puerta y dejadlos unos pocos minutos más. Después los sacáis, y a los 5 minutos de que estén fuera los retiráis de la bandeja y dejáis que terminen de enfriarse sobre una rejilla. De esta manera evitaremos en lo posible que se bajen si no han salido muy allá y tienden a hundirse. Con estas proporciones de ingredientes y esta temperatura de horneado no debería ocurrir, pero más vale prevenir que curar.
Al gusto:
Si en lugar de usar cacao en polvo sin azúcar usáis el de toda la vida, echad un poco más de éste y algo menos de azúcar: unos 30 gr de cacao y 60 de azúcar.
En cuanto a las pepitas de chocolate, no son imprescindibles, pero como en estos muffins el sabor a chocolate no es tan intenso, ayudan.
Catástrofe de hoy:
Sabía que había comprado pepitas de chocolate, pero no tenía ni idea de dónde las había metido, de modo que me he tirado unos buenos 10 minutos buscándolas. Menos mal que nos les pasa nada a los muffins por esperar y acababa de encender el horno.
Fotos para abrir boca:
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