En este tema aunque la experta es mi hermana, sigue sin decidirse a escribir por aquí, de modo que he de hacerlo yo. Si bien os conté en la otra entrada sobre pasta fresca, que desde que le habían regalado la máquina de pasta no hacía otra cosa, a mí me ha costado estrenarla, pero me parece que de ahora en adelante, poca pasta seca voy a comprar, ¡con lo poco que se tarda!
Ya os contaba que hay varias formas de hacerla: de tinta de calamar, de espinacas... e integral. La verdad es que aquello en lo que difieren no son más que detalles, pero no dejan de ser importantes, de modo que aquí tenéis cómo preparar pasta fresca al huevo integral en vuestra casa.
Ingredientes (para 2-3):
- 2 huevos L
- 100 gr de harina integral
- 100 gr de harina de fuerza
- 1 cucharada de aceite
- 1/2 cucharadita de sal
Elaboración:
Batimos los huevos y los mezclamos con el aceite y la sal.
Tamizamos la harina de fuerza y la mezclamos con la integral en un bol. Hacemos un agujero en medio, una especie de volcán, y vertemos los huevos batidos en medio. Empezamos a mezclar con una espátula o un tenedor y cuando empieza a coger consistencia amasamos con las manos. Añadimos agua templada hasta aprovechar toda la harina y tener una masa que aunque es ligeramente pegajosa, no se queda pegada a las manos.
Hacemos dos bolas con la masa, las envolvemos en papel film y las metemos en el frigorífico a reposar durante 15'.
Pasado ese tiempo estiramos las bolas de masa con un rodillo o con la máquina de hacer pasta. Después la cortamos a placer y la cocemos en abundante agua con un poco de aceite y sal durante 5-6 minutos. La escurrimos y ¡lista para prepararla como queramos!
Pequeños consejos:
La masa no tiene que pegarse a las manos, pero tampoco estar seca, de modo que para que quede bien, debemos añadir harina o agua en función de lo que haga falta.
Luego, al manipularla, aseguraos de que la superficie de trabajo esté limpia y enharinadla. La pasta también debe estar enharinada cuando vayáis a usar la máquina o pasar el rodillo por encima, pero no en exceso, lo justo para que no se peque.
Después de cortarla, si estáis en un ambiente algo húmedo, no tardéis en ponerla a cocer por el mismo motivo, pues empezará a pegarse.
Al gusto:
La pasta puede hacerse con harina integral únicamente, pero no os lo recomiendo, pues la textura que le da es algo pastosa y acartonada. Ojo, que no quiero decir que no esté rica, que lo está, pero es lo mismo que ocurre con el pan integral. Las proporciones integral-fuerza podéis variarlas como prefiráis.
Y ni que decir en cuanto al acompañamiento: con verduras, tomate, boloñesa, salsa de piquillos, salsa de cebolla y remolacha...
Catástrofe de hoy:
Pues en esta ocasión, por probar, la harina que he usado ha sido toda integral, para ver qué pasaba, pero como ya os acabo de comentar, es mucho mejor mezclar.