Arroz negro con gambas y calamar


¿Os acordáis de los txipirones encebollados que hizo cierto sujeto el otro día? (Pobre, algún día dejaré de referirme a él como tal, y tal vez lo llame por su nombre) Aunque los habría preferido en su tinta (ejem...), se empeñó en hacerlos encebollados, de modo que le pedí que la guardara para otra ocasión: tenía bastantes ganas de hacer arroz negro desde hacía tiempo.

Arroz negro con perejil

Así que, los que andéis por la costa, haceos con unos buenos txipirones y un buen marisco, y los que no, pues a apechugar con lo que hay, como he tenido que hacer yo. Porque la verdad... ni comparación con unos txipirones hermosísimos que me traje una vez de Santoña, eso sí que era sabor a mar.

Por cierto, txipiron=calamar, que soy de Vitoria y hay cosas que se quedan muy dentro.


Ingredientes:


- 150 gr de arrozIngredientes para hacer un arroz negro

- 150 gr de anillos de calamar

- 150 gr de gambas

- 1 cebolla

- 2 dientes de ajo

- 1 pimiento verde

- 100 ml de tomate triturado

- 1 bolsita de tinta de calamar o la tinta de 3 calamares grandes

- Un poco de vino blanco

- Aceite de oliva

- Sal

Elaboración:



Picamos el diente de ajo y lo sofreímos en una cazuela con un poco de aceite. Cuando empiece a coger color añadimos la cebolla y el pimiento picados, añadimos un poco de sal y pochamos durante 10' aproximadamente. Agregamos las gambas y los calamares, y un par de minutos después echamos una chorretada de vino.Cebolla y pimiento pochándose

Dejamos que se reduzca y añadimos el arroz. Lo rehogamos durante un par de minutos e incorporamos la tinta de calamar, el tomate, y 1,5 veces el volumen de arroz en agua. Dejamos que se cocine durante 18 minutos aproximadamente, los primeros 5' a fuego fuerte y luego lo bajamos. Cuando esté, lo apartamos del

fuego, lo dejamos reposar 5' tapado y ¡listo!Cebolla, pimiento, gambas y calamares para el arroz negro


Pequeños consejos:


Si utilizáis la tinta de los calamares, aseguraos de que rompéis bien las 'bolsas' al incorporarla, que no es fácil.

Por otro lado, como habréis podido ver, si normalmente el volumen de agua suele ser algo más del doble, en este caso no echamos tanto porque ya hemos utilizado tomate.


Arroz negro cubierto de agua


En cuanto a la sal hay que tener cuidado, pues tanto la tinta como los calamares y las gambas ya le suelen dar ese toque.


Al gusto:


Podéis no echar tomate, pero a mí me gusta la textura que le da, algo más cremosa. Y también podéis utilizar otro tipo de marisco: langostinos, mejillones, gambas... Lo que queráis mientras proceda del mar.


Catástrofe de hoy:


Dejadme pensar... Creo que no ha ocurrido nada reseñable, ya lo siento por los que solamente leen esta sección, que me sé de alguno.


Fotos para abrir boca:


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Cupcakes de fresa y coco para San Valentín


Si todo el mundo empieza a colgar recetas para San Valentín, yo no voy a ser menos, ¿no? Es una fecha que no me llama especialmente, pues a mi modo de ver, no sirve más que para incitar al consumo; no vale regalar rosas porque lo dice el calendario, ¿acaso no es más bonito que te las regalen un día porque sí, porque te quieren?


Cupcakes de fresa y coco con frosting de queso

Pero ya puestos, ¿qué mejor que regalar algo hecho por uno mismo? Así que yo me he puesto manos a la obra con estos deliciosos cupcakes de fresa y coco. Lo sé, me he adelantado, pero es lo que toca: igual que los blogueros de moda han de anticiparse a las tendencias, nosotros, los blogueros cocineros, tenemos que adelantarnos a las fechas señaladas, para poder echaros una manita con alguna idea más o menos original.


http://youtu.be/9plMJZdTqGM

Llevo desde que me compré los colorantes en gel queriendo hacer algún cupcake chillón, y como ya empieza a haber fresas en la mayoría de las fruterías, me emocioné y cogí un buen puñado. Además me había sobrado pasta de goma de los cupcakes de manzana que hice el otro día, de modo que podía aprovecharla para hacer algún corazoncito. Y dicho esto, aquí tenéis, para mi gusto y para el del sujeto de siempre, ¡los cupcakes más ricos que he hecho hasta ahora! Y eso que pensaba que los de plátano iban a ser difíciles de superar...



Ingredientes (8 cupcakes):


Para los cupcakes de fresa:Ingredientes para los cupcakes de fresa

- 175 gr de harina

- 1 huevo L

- 100 gr de azúcar

- 10 gr de azúcar avainillado

- 80 ml de buttercream

- 60 gr de mantequilla

- 1 cucharadita de levaduraIngredientes para el frosting

- 7-8 fresas grandes (unos 150 gr)

- Una pizca de sal

- Colorante en gel rojo

Para el relleno de mermelada:

- 4-5 fresas grandes (80-100 gr)

- 2 cucharadas de azúcar

- 2 cucharadas de aguaIngredientes para los corazones

Para el frosting:

- 200 gr de queso de untar

- 100 gr de mantequilla

- 100 gr de azúcar

- 50 gr de coco rallado

- Colorante rojo en gel o líquido

Para los corazones:

- 100 gr de pasta de goma

- Colorante rojo en gel

Mantequilla en pomada con azúcar


- Azúcar glass

- Un poco de mantequilla

Si no encontráis buttercream:


- 75 ml de leche entera

- 1 cucharada de zumo de limón



Elaboración:


Mezcla con fresas para los cupcakes


Para hacer los cupcakes:

Batimos la mantequilla en pomada con el azúcar normal y el avainillado, y cuando tenemos una masa cremosa y homogénea añadimos la yema del huevo y mezclamos. Agregamos las fresas troceadas y seguimos batiendo hasta que se rompan y deshagan bastante (paciencia). Luego, para darles un color rosa más intenso echamos unas gotas de colorante rojo y mezclamos hasta que esté homogéneo.


Mezclamos la harina con la levadura y la añadimos tamizada, alternando con el buttercream. Mezclamos con una espátula, y hasta que no está bien integrada una cosa no Cupcakes de fresa sin hornearañadimos la siguiente.


Montamos la clara a punto de nieve con la pizca de sal y la agregamos, mezclando con la espátula de forma envolvente para que no se baje.


Llenamos con la masa las 3/4 partes de las cápsulas y los horneamos a 190ºC durante 23 minutos. Los sacamos y esperamos 5' antes de sacarlos de la bandeja para cupcakes, si es que la hemos usado. Dejamos que se enfríen.


Para hacer el buttercream:Cupcakes de fresa recién horneados

Es tan sencillo como mezclar la leche con el zumo de limón y esperar unos cuantos minutos hasta que se corte.


Para hacer el relleno:

Troceamos las fresas y las ponemos al fuego con el azúcar y el agua. Dejamos que se hagan a fuego medio durante unos 15', o hasta que veamos que se han deshecho y ha adquirido cierta consistencia gelatinosa. Apartamos del fuego.


Para hacer el frosting:

Relleno de fresa para los cupcakesBatimos la mantequilla en pomada hasta que esté cremosa, añadimos el queso y seguimos batiendo. Entonces agregamos el azúcar poco a poco y cuando esté bien integrado, echamos un poco de colorante rojo (poco), para darle un tono rosa claro. Mezclamos hasta que se homogeneice.


Para hacer los corazones:

Primero amasamos la pasta de goma hasta que esté flexible y la teñimos de rojo (habrá que usar algo más de colorante que en los casos anteriores). Cuando el color esté uniforme, la estiramos sobre una superficie limpia espolvoreada con azúcar glass y con Cupcakes de fresa rellenosayuda de un cortapastas hacemos los corazones. Con la que sobra, podemos cortar unas flores chiquitinas. Los pintamos con un poco de mantequilla derretida por ambas caras y los dejamos secar durante al menos 1/2 hora.


Para decorarlos:

Hacemos un agujero en el centro de los cupcakes, los rellenamos con la mermelada y les ponemos la 'tapita'. Metemos el frosting en una manga pastelera con una boquilla rizada y los cubrimos generosamente. Les hacemos un corte en el centro y clavamos los corazones con cuidado. Distribuimos las florecillas a placer, espolvoreamos con abundante coco rallado y ¡listo!



Tiñendo el frosting de queso para los cupcakes de fresa


Pequeños consejos:


Ya podéis llevar el delantal puesto o un buzo, porque salpican las fresas al tratar de triturarlas con las varillas... Igual conviene aplastarlas antes o incluso triturarlas del todo en la batidora antes de añadirlas. Lo único, que no tendríais tropezones.


Luego, como digo siempre, los ingredientes deben estar todos a temperatura ambiente, pero si hace demasiado frío como para batir bien la mantequilla o montar las claras a punto de nieve, podéis hacerlo en un bol que podáis poner al fuego (al 1 o al 2 como mucho) mientras batís. Una vez lo tenéis lo retiráis sin demora.Pasta de goma estirada


En esta ocasión, no hagáis los corazones demasiado finos, pues si no, aunque se sequen se quedarán demasiado flácidos y no aguantarán erguidos sobre los cupcakes. A mí me a pasado que al día siguiente, con la humedad del frosting se me han ido cayendo poco a poco, pero ¡las fotos ya estaban hechas! ;D



Al gusto:


Como el coco no gusta a todo el mundo, no tenéis por qué ponerlo, pero la verdad es que le da un toque bastante especial. A mí no es que me encante, pero no prescindiría de él en esta receta, pues casan perfectamente los sabores.



Corazones de pasta de goma para los cupcakes


Catástrofe de hoy:


Estoy pensando justo ahora que tenía que haberles sacado otra foto a los cupcakes con los corazones lánguidos, pero ya es demasiado tarde, ¡han volado!




 

 

Fotos para abrir boca:[gallery link="file" ids="3335,3332,3331"]


Cupcakes de melocotón


Llevo una temporada... Estoy de exámenes, de modo que no tengo tiempo para nada, ni cocinar, ni limpiar... Menos mal que tengo a cierto sujeto por aquí. Pero el otro día, con la cabeza a punto de explotar de tantos aceros, aluminios, motores y misiles, dije ¡basta por hoy! y me puse a hacer cupcakes. Es increíble hasta qué punto puedo evadirme de todo cocinando.


Cupcakes de melocotón con frosting de queso y melocotón

En el libro del que os hablé, el de Patricia Arrizabálaga, había unos cupcakes de melocotón y naranja, pero como aún no es época, tuve que tirar de una lata de melocotones en almíbar que tenía en la despensa, y pensando que el zumo de naranja camuflaría demasiado el sabor a melocotón, decidí prescindir de él en la preparación de la masa y usarlo sólo en el almíbar.


Confieso que salieron a la segunda (véase 'catástrofe de hoy'), pues tuve que adaptar un poco las cantidades, pero al final salieron, y además ricos. La pega es que el melocotón en almíbar no da demasiado sabor, pero en cuanto llegue el verano... ¡a por melocotones frescos!


Por cierto, a los que os gusten los cupcakes, seguid atentos, porque ya tengo preparados unos de manzana con fondant que no tardaré en subir, y para cuando acabe exámenes tengo unas ideas en mente... ¡A ver si consigo trasladarlas a la práctica!



Ingredientes:Ingredientes para hacer unos cupcakes de melocotón


Para 12 cupcakes:

- 150 gr de mantequilla


- 150 gr de azúcar

- 275 gr de harina

- 2 huevos

- 2 melocotones y medio

Almíbar de naranja para los cupcakes de melocotón- 2 cucharaditas de levadura en polvo

- Una pizca de sal

Para el almíbar:

- El zumo de una naranja

- 3 cucharadas de agua

- 3 cucharadas de azúcar

Para el frosting:Ingredientes para el frosting de queso y melocotón

- 250 gr de queso de untar

- 125 gr de mantequilla

- 50 gr de azúcar glass

- 50 gr de mermelada de melocotón

Elaboración:


Para hacer los cupcakes:

Añadimos la harina tamizada a la mezcla para cupcakes de melocotónBatimos la mantequilla en pomada con el azúcar hasta que coja una consistencia cremosa, después agregamos las yemas de los huevos y volvemos a batir. Trituramos los melocotones hasta hacerlos puré y lo añadimos también.


Entonces, mezclamos la harina con la levadura, las tamizamos y las añadimos poco a poco, removiendo con una espátula en lugar de batiendo, para no meter demasiado aire.


Ahora, montamos las claras a punto de nieve con la sal y las agregamos, mezclando suavemente y de forma envolvente. Hecho esto, llenamos los moldes hasta las 3/4 partes Claras montadas a punto de nieve para los cupcakes de melocotóny los horneamos durante 25' a 190º, dependiendo del horno. Los sacamos del horno, los pitamos con el almíbar, que habremos preparado mientras se hacían en el horno, y esperamos 5' antes de sacarlos de la bandeja para cupcakes. Dejamos que se enfríen.


Para hacer el almíbar:


Mientras están en el horno los cupcakes, ponemos todos los ingredientes en un cazo y dejamos que hierva y se reduzca un poco.


Cupcakes de melocotón sin hornearPara hacer el frosting:


Primero trituramos la mermelada para que no tenga grumos y nos atasquen la crema pastelera y luego mezclamos y batimos todos los ingredientes (la mantequilla en pomada) hasta tener un crema homogénea.


Ya sólo nos queda meter la crema de queso en una manga pastelera y ¡a decorar!



Pequeños consejos:


Cupcakes de melocotón recién horneados y doraditosComo estos días hace algo de frío y cuesta que la mantequilla quede lo suficientemente blanda como para que luego no queden grumos, lo que suelo hacer es ponerla en un bol que pueda poner al fuego, de modo que lo pongo al 1 o al 2 mientras bato y queda estupendamente.


Para montar las claras ocurre lo mismo. Han de estar a temperatura ambiente, algo más los 15ºC que habrá en mi cocina, también suelo montarlos en un bol a fuego mínimo, y se montan en seguida.


Por otro lado, cuando hagáis el frosting, si veis que no tiene la Frosting de queso y melocotón para los cupcakessuficiente consistencia añadid poco a poco más mantequilla en pomada y listo.



Al gusto:


He usado melocotones en almíbar, que no dan demasiado sabor, pero como aún no es época, a falta de pan buenas son tortas. Cuando se acerque el buen tiempo ¡a por los frescos!



Catástrofe de hoy:


Cupcakes de melocotón con frosting regular de quesoEsta vez, los cupcakes no han estado exentos de catástrofes, no. Para empezar, confieso que he tenido que hacer un segundo intento para que quedaran bien. Los primeros, como la mantequilla no estaba demasiado blanda y el bol que tengo apto para el fuego lo tenía ocupado, la metí un poco al microondas y se me olvidó, de modo que se derritió y al quedar la masa tan líquida, no subió y se quedaron apelmazadísimos. Supongo que no haber echado la suficiente levadura tampoco ayudó demasiado.


Cuando hice el frosting, además, se me olvidó poner mantequilla, de modo que de consistente nada, como podréis ver en la foto.


En esta segunda ocasión, los cupcakes perfectos, aunque el frosting, no ha quedado del todo homogéneo. Eso sí, rico es poco. De todos modos, lo peor no ha sido eso, sino que pensé en utilizar el almíbar de los melocotones para pintarlos y lo puse a reducir al fuego. ¡Y cómo no, se me olvidó! Cuando el olfato me avisó ya era demasiado tarde: estaba negro negro. Y si esta vez no hay foto, no es culpa mía, que le dije al sujeto de siempre, sí el de los chipirones, que no lo tirara, que quería hacer la foto, pero por lo visto no me oyó.



Fotos para abrir boca:[gallery link="file" ids="3266,3262,3264"]


Calamares encebollados


Como habréis podido comprobar, llevamos unos días sin publicar recetas nuevas y esto se debe a que nuestra cocinera está de exámenes. Así que, aprovechando que ahora soy yo el que cocina más a menudo, seré yo, conocido como cierto sujeto, el que publique alguna receta. Desde luego no pretendo estar a la altura de Ane, ya que me queda muy lejos y tampoco se me da muy bien, aunque hago mis pinitos en la cocina. Dicho esto, manos a la obra.

La receta de calamares encebollados que vamos a hacer me la ha enseñado el padre de Ane y a ella le encanta. Es muy fácil de preparar, pero hay que dejar los calamares bastante tiempo a fuego lento, por lo que es un plato que hay que preparar con previsión. Además cuando mejor están es después de cierto tiempo, por ello, os aconsejo hacerlos de un día para otro.



Ingredientes:


- 4 calamares grandes


- 4-5 cebollas medianas

- Vino blanco

- Aceite de oliva

- Sal


Elaboración:


Primero hay que limpiar los calamares: quitarles las tripas, los ojos y la boca. Retiramos también la "bolsita" de tinta y si queremos, la congelamos para utilizarla otra ocasión. Además hay que quitar las ventosas más grandes de las patas.

Una vez tenemos los calamares limpios pasamos a cortar la cebolla. Para este plato la cebolla no debe estar muy picada, por lo que la cortamos en juliana. La cebolla cortada se mete en la cacerola con el aceite ya caliente, se remueve y se tapa.



Mientras empieza a pocharse la cebolla, preparamos los calamares. Los cortamos en pequeños rectángulos de unos 3 por 2 cm. Desde luego es un tamaño y forma orientativa y no se debe seguir al pie de la letra. En la imagen se puede ver cómo queda.

Finalmente echamos los calamares en la cacerola con la cebolla. Se añade un poco de vino (50-100 ml) y un cucharadita de sal. Tapamos la cacerola y lo dejamos a fuego lento durante una hora, removiendo cada cierto tiempo para que no se peguen al fondo. Al pasar la hora observaremos que los calamares han soltado mucha agua, así que los destaparemos para que se vaya evaporando poco a poco. A las hora y media de haber añadido los calamares, comprobamos si están blandos. Si es así, se pueden retirar del fuego si no, los dejamos cocinándose hasta que queden bien tiernos.


Pequeños consejos:


Es un plato que está más rico al día siguiente, porque de esta manera los calamares absorben el jugo soltado durante la cocción y adquieren más sabor. Es por lo mismo que cuanto más tiempo estén al fuego, mejor.

¡Acordaos de guardar las bolsitas de tinta para preparar otros platos como calamares en su tinta o arroz negro!

Como podéis ver en las fotos del plato preparado las garras no las hemos tirado, se trata de aprovechar todo.


Al gusto:


No es un plato que admita muchas variaciones, pero si se os ocurre alguna ¡no dudéis en compartirla con nosotros en los comentarios!


Catástrofe de hoy:


No es la primera vez que preparo este plato, así que no he tenido problema. Lo que sí he notado es que cuando hice este plato con calamares de Santoña salió más rico.


Fotos para abrir boca:




Potaje de soja con repollo (col)


Aunque lo podamos encontrar durante todo el año, ésta época es la mejor para consumir el repollo, o la col, como prefiráis llamarlo. Tengo la impresión de que no es demasiado popular por estos lares, pero sin embargo se trata de un alimento muy rico en fibra y vitaminas A y C. Además, podemos comerlo tanto crudo como cocinado. ¿Y qué mejor que hacerlo acompañado de legumbres para ayudarnos a absorber su hierro? Porque, por si no lo sabías, al contrario que el calcio o la cafeína, la vitamina C facilita la absorción de este mineral, tan esencial para nuestro organismo.


Potaje de soja con repollo y pimentón

Es muy posible que si pensamos en alimentos con hierro, nos vengan a la cabeza las lentejas o las espinacas, pero no son los únicos. Lo mejor contra la anemia es la carne, pues su hierro es de alta absorción, al igual que el hígado, la morcilla... El caso de las legumbres es diferente, puesto que aunque su contenido es alto, el cuerpo no lo asimila con tanta facilidad y es necesaria la vitamina C.


Y por variar un poco, he escogido la soja.  Sí, es una legumbre, aunque lo más usual sea consumirla en brotes, tofu... Además sus beneficios son innumerables, especialmente para las mujeres a la hora de combatir los trastornos menopáusicos.



Ingredientes:



- 1/2 repolloIngredientes para potaje de soja con repollo y bacon


- 100 gr de bacon

- 120 gr de soja (legumbre)

- 1 hoja de laurel

- Aceite de oliva

- Pimienta negra

- Sal

Elaboración:


*Hay que poner la soja en remojo la víspera.Soja cocida

Ponemos a cocer la soja en una olla express con abundante agua, la hoja de laurel y un poco de sal, durante 20'.

Mientras tanto, doramos el bacon en una cazuela amplia con un poco de aceite y añadimos el repollo picado. Salpimentamos, tapamos y dejamos que se haga durante unos minutos. Cuando está blando y ha reducido considerablemente su volumen, agregamos la soja con el caldo de la cocción. Dejamos que hierva suavemente unos 10' y ¡listo!

Pequeños consejos:


Como es un poco tedioso picar el repollo, lo que suelo hacer es rallarlo.Repollo con bacon

Y no escatiméis con el aceite, pues el bacon se pega fácilmente.

Si os habéis quedado cortos con el agua al cocer la soja y no queda caldoso el potaje, podéis añadirle más, eso sí, corregid el punto de sal.

Al gusto:


Podéis cambiar el bacon por chorizo o jamón si lo preferís. Y también de legumbre si la soja no os convence.

Catástrofe de hoy:


Quería haberle puesto una ñora, pero después de escaldarla, al ir a sacar la pulpa, no tenía más que pepitas, así que lo he descartado.

Fotos para abrir boca:[gallery link="file" ids="1903,2018,2017"]


 

Trigo sarraceno con crema de zanahoria


El trigo sarraceno, también conocido como alforfón, es considerado un cereal, debido a que sus características son bastante similares. Su uso no está muy extendido en España, a pesar de poseer unas propiedades destacables: tienen un alto valor proteico y no contiene gluten, lo que lo hace apto para celíacos. Además es muy energético y nutritivo, y al parecer, tomarse el caldo de su cocción es altamente beneficioso para los diabéticos.


Crema de zanahoria con alforfón


Tiene un sabor algo particular, pero su utilización es prácticamente la misma que la del arroz: como acompañante, para rellenar... incluso en sopas o guisos.


Hace tiempo que quiero preparar una crema de zanahoria, pero para hacerla un poco más apetecible para el sujeto de siempre, he optado por acompañarla con trigo sarraceno. Bueno, ese ha sido mi caso, en el suyo, el plato ha acabado siendo mucho alforfón acompañado de algo de crema de zanahoria.



Ingredientes (para 3-4 personas):


- 200 gr de trigo sarracenoIngredientes para la crema de zanahoria con alforfón

- 6-7 zanahorias grandes

- 1 puerro

- 1 tomate

- 1 patata mediana

- 1 diente de ajo

- Un ramillete de hierbas aromáticas

- 1 hoja de laurel

- 1 nuez de mantequilla

- Aceite de oliva

- Sal

Elaboración:


Verduras para la crema de zanahoria


Por un lado preparamos la crema. Para ello cortamos todas las verduras y la patata en trozos grandes y las rehogamos durante unos minutos en una cazuela con un poco de aceite. Echamos una pizca de sal, el ramillete de hierbas y cubrimos con agua (800 ml aproximadamente). Dejamos que se cocinen durante 20' y quitamos las hierbas aromáticas. Apartamos 2 o 3 cazos de caldo y las trituramos.


Aparte cocinamos el trigo sarraceno en una cazuelita con 2,5 veces su volumen en agua, una pizca de sal y la hoja de laurel. Estará listo en 15'-20'. Entonces quitamos el laurel, añadimos la nuez de mantequilla y removemos hasta que quede bienCrema de zanahoria integrada.


Para montar el plato, ponemos el trigo sarraceno en un aro de emplatar y lo colocamos en el centro de un plato hondo. Lo rodeamos con la crema de zanahoria, espolvoreamos un poco de perejil y ¡listo!



Pequeños consejos:


Según qué consistencia queráis que tenga la crema, podéis quitar más o menos caldo antes de triturar.


Alforfón cocidoPor otro lado, antes de cocinar el trigo sarraceno hay que retirar los granos negros, pues son los que están sin pelar, y aunque no es como el arroz, que se pasa tan fácilmente, sí que no queda igual si se hace demasiado, hay que hacerlo lo justo para que quede bien suelto.



Al gusto:


A la crema de zanahoria no tenéis por qué ponerle patata, pero le da cierta cremosidad. Lo que sí que podéis ponerle es alguna cebolla o un poco de apio.



Catástrofe de hoy:


Llevo unos días sin zanahoria en la despensa, y me las estoy apañando como puedo...



Fotos para abrir boca:[gallery link="file" ids="2997,3000,3001"]


Galletas de queso y frambuesa: cheesecookies

¿Os acordáis del relleno de crema de mascarpone y frambuesa que utilicé para la tarta fondant? Pues sobró bastante. Pensaba haberla utilizado para rellenar más cupcakes, pero decidí variar un poco, y hacer estas galletas de queso.


Son bastante similares a las típicas pastas de té, de modo que si algún día las servís en una 'Tea-Party', y no me refiero al movimiento político estadounidense, a todo el mundo le sorprenderá ese toque a queso que seguro no se esperan.


Cheesecookies: galletas de queso y frambuesa

Ingredientes:


- 125 gr de queso mascarponeIngredientes para cheesecookies o galletas de queso

- 2 cucharadas de mermelada de frambuesa

- 10 frambuesas

- 100 gr de mantequilla en pomada

- 100 gr de azúcar

- 350 gr de harina

- Una pizca de sal

- Mermelada de frambuesa para decorar.

Elaboración:



Masa para galletas de quesoBatimos bien la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa, añadimos el huevo y volvemos a batir. Agregamos el queso con las dos cucharadas de mermelada y las frambuesa,s y mezclamos. Echamos la pizca de sal.


Ahora añadimos la harina poco a poco, hasta que tengamos una bola de masa que no se nos pega a las manos. La envolvemos en papel film y la metemos al frigorífico una hora.


Pasado ese tiempo la sacamos, la estiramos con un rodillo y hacemos las galletas con un cortapastas. Hundimos el centro con el pulgar y ponemos un poco de mermelada de frambuesa. Cortando las galletas de queso


Las horneamos a 200ºC durante unos 10'-12' o hasta que empiecen a dorarse, y las sacamos. Las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse y ¡listo!



Pequeños consejos:


Los ingredientes, como siempre, han de estar a temperatura ambiente.


Por otro lado, cuanta menos harina lleve la masa mejor, pues más blanditas y jugosas quedarán.


Galletas de queso sin hacer

Al gusto:


Puesto que ya las decoramos con mermelada, podéis no añadírsela a la masa, o al revés, echar más en la masa y no decorarlas después. También podéis sustituirla por mermelada de arándanos, de frambuesa...



Catástrofe de hoy:


O aseguro que tengo ganas de que pase algo para poder volver a colgar alguna foto como la de la catástrofe de la quesada o la crema de limón, pero...



Fotos para abrir boca:[gallery link="file" ids="2927,2926,2924"]

Risotto con setas

El risotto, como la mayoría sabréis, es un plato típico italiano a base de arroz. Lo más característico suele ser su cremosidad y el ingrediente fundamental, el queso parmesano.


El tipo de arroz a emplear, suele ser de grano redondo y pequeño, para absorber bien el caldo y soltar el almidón, pero como no todos tenemos arroz arborio o carnaroli en casa y además son algo caros, vamos a emplear el arroz redondo de toda la vida. Tiene bastante almidón y los risottos quedan estupendamente.


Risotto con setas y queso rallado



Ingredientes (para 2-3 personas):


- 200 gr de arroz redondoIngredientes para risotto con setas

- 700 ml de caldo de pescado aproximadamente

- 100 ml de vino blanco

- 100 gr de setas

- 100 gr de champiñones

- La parte blanca de un puerro

- 2 dientes de ajo

- 2 cucharadas de parmesano rallado

- 30 gr de mantequilla

- 1 cucharada de aceite de oliva

Elaboración:


Calentamos en una cazuela el aceite con la mitad de la mantequilla. Puerro, champiñones y setas rehogadas para el risottoPicamos los dientes de ajo y los añadimos. Antes de que empiece a coger color agregamos el puerro, también picado. Dejamos que se haga durante 5' a fuego suave e incorporamos la setas y los champiñones, limpios y laminados. Salamos y cocinamos 5' más.


Añadimos el arroz y rehogamos durante un par de minutos, echamos el vino algo templado y cuando se haya evaporado todo el alcohol, 400 ml de caldo caliente. A medida que se vaya quedando sin líquido, vamos agregando poco a poco el caldo restante y así hasta que pasen los 18-20' que necesita el arroz Arroz rehogado con setas para risottopara cocerse. Entonces lo apartamos del fuego, incorporamos la mantequilla y el queso rallado, y removemos hasta que queden bien integrados. Dejamos reposar 5' y lo espolvoreamos con perejil. Lo servimos acompañado de queso rallado y ¡listo!



Pequeños consejos:


El hecho de añadir el caldo poco a poco, hace que el arroz suelte su almidón y acabe con esa cremosidad tan característica de los risottos. Eso sí, no esperéis a que se evapore todo para añadir el siguiente cazo, pues es bastante probable que acabe pegándose Risotto con mantequilla y parmesanoal fondo de la cazuela. Recordad que al final tiene que quedar cremoso, de modo que el último cazo no debe absorberlo del todo.


Como no necesitamos que los granos queden tan sueltos como en una paella, podemos remover de vez en cuando. Y mucho ojo con la sal del caldo, pues como os paséis, al evaporarse durante la cocción, el risotto quedará aún más salado.



Al gusto:


El caldo de pescado, si tenéis tiempo es mejor que lo hagáis enRisotto con setas recién hecho casa, pues podéis controlar los ingredientes y en especial, el contenido en sal. Por lo general, los comprados suelen tener un alto porcentaje, de modo que las probabilidades de que el risotto quede demasiado salado son mayores.


Unas gambas le habrían ido de perlas. Yo no tenía, pero no dudéis en añadirle un buen puñado si las tenéis a mano. Y si no tenéis parmesano, no pasa absolutamente nada, podéis usar el queso curado que más os guste.



Catástrofe de hoy:


Dejadme pensar... Aparte de que me ha dado bastante rabia abrir el congelador y no encontrar la bolsa de gambas, creo que no ha ocurrido nada reseñable.



Fotos para abrir boca:


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